viernes, 11 de noviembre de 2011

Al maestro con cariño: la alegoría del puente

Todo maestro debe ser como un puente.
¿Qué es un puente? Un puente es una construcción de ladrillo, piedra, madera, etc.; que se construye y forma sobre los ríos, fosos y otros sitios, para poder pasarlos.

Los materiales
Según podemos ver, los puentes se construyen de diferentes materiales. Calculo que la decisión de tomar de alguno o de otros se debe a las circunstancias del terreno, carga que deberán asumir, características climáticas de la zona, etc.

Los materiales representan de qué “estamos hechos”, es decir nuestra personalidad.
Todos los maestros estamos hechos de “diferentes materiales”, venimos de realidades y condiciones diferentes y hemos sido formados de diferente manera, por lo tanto, SOMOS DIFERENTES.
Si bien es cierto, esto es normal; debemos uniformizarnos en algunas habilidades básicas para poder enseñar (esto sin llegar a hablar de cuestiones metodológicas): tolerancia, asertividad, amor (si, el amar es una habilidad que se aprende y desarrolla), etc.

Nuestra personalidad única debe afectar de manera única y positiva el proceso de enseñanza y aprendizaje. Revisemos cómo somos, utilicemos nuestros puntos fuertes a favor del aprendizaje de los muchachos. Ellos lo agradecerán. Cada una de nuestras características personales puede ayudar y fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje. Explotémoslas.

La construcción
Un puente se construye y toda construcción es un PROCESO.
La formación de un maestro es un proceso que no termina nunca. La capacitación constante y el interesarnos siempre por “lo nuevo” es parte importante de lo que hacemos.
La persona que diga que ya “lo sabe todo” no es un verdadero Maestro. Nuestra maestría radica en el sabernos ignorantes de muchas cosas e interesarnos en aprenderlas a favor de los alumnos.

La utilidad
Como podemos ver en la definición, los puentes son elementos de comunicación entre un lugar y otro.
Lo puentes sirven principalmente para que una comunidad pueda acceder a tres cosas principales: productos, recursos (herramientas) y personas.

En lo cotidiano, un maestro debe ser una “vía de comunicación” entre los alumnos y tres cosas principales: INFORMACIÓN (productos), PROCEDIMIENTOS (herramientas) y PRINCIPIOS (las personas). El error más grande y más común de los maestros es sólo comunicar información y procedimientos (en el mejor de los casos).
Imagínense un pueblo que reciba productos y herramientas pero que su puente “no permita” que también pasen las personas que les ayudarán a entender esos nuevos productos y a usar esas nuevas herramientas.

Las cuestiones actitudinales (principios, normas morales y cuestiones afectivas en general) son importantísimas en el proceso. Ese tipo de contenido es lo que ayuda a los muchachos a darle significado a la información y los procedimientos. Si quitamos lo afectivo (actitudinal) del proceso estamos formando personas hábiles pero no inteligentes; si tomamos en cuenta que ser inteligente tiene que ver con ser competente en cualquier situación, ¿qué pasa cuando una de esas situaciones tiene un mayor contenido afectivo?, no todo en la vida es información y procedimientos.

Puentes. Debemos ser puentes.
Diferentes en nuestra constitución, fuertes, frutos de un proceso constante, lo suficientemente amplios como para que pasen “productos”, “herramientas” y “personas”; con un mismo objetivo: ser la vía de comunicación entre nuestros alumnos y el mundo.

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